¿A quién beneficia el subsidio a la gasolina?

Contaminación

¿Habrá un país en el mundo donde circulen tantas Hummer como en México? Lo que hasta hace poco era un placer vedado para algunos futbolistas, artistas y narcotraficantes ahora es una moda que se extiende velozmente entre todos aquellos que gustan de andar en la calle sin pasar inadvertidos. Lo interesante es que este vehículo, disfuncional a la ciudad como ningún otro, ha contado con el apoyo sostenido y entusiasta de todos los contribuyentes para su popularización, y esto gracias a un subsidio cuya existencia cada vez cuesta más entender.

Pieza destacada del museo del estado benefactor y aún defendido fervorosamente por izquierda y derecha, por esas cosas de la vida el subsidio al precio de la gasolina goza de mayoritarias simpatías en México, o al menos dentro de su clase política, que hasta el momento lo sigue conservando sin pensar mucho en su real impacto y utilidad. Arguyendo un fin social, y a pesar de todas las recomendaciones internacionales al respecto, las autoridades mexicanas se niegan a eliminarlo bajo el pretexto que sin éste la economía se vuelve tremendamente volátil, existiendo el peligro que la inflación se dispare en el país por una brusca alza en el precio internacional del petróleo.

Según un orgulloso comunicado de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público de junio de 2008, gracias a este subsidio el precio de la gasolina al mayoreo que vende PEMEX es un 20.2% inferior al precio internacional, mientras que en el caso del diesel esta diferencia llega al 45.2%. En términos totales, sólo durante el primer trimestre de 2008 el subsidio alcanzó a casi 55 mil millones de pesos (algo así como 4 mil millones de dólares), habiéndose proyectado un total anual de 200 mil millones de pesos (15 mil millones de dólares). Es decir, no estamos hablando de bolitas de dulce. Aunque el comunicado fue hecho meses antes que el precio del petróleo se desplomara en todo el mundo pero no en México, es un hecho que la gasolina ha estado más barata en este país que en el mercado internacional la mayor parte del tiempo.

Sin querer contrarrestar el argumento macroeconómico antes citado, defendido por no pocos economistas, lo que sí queda claro es que el subsidio tiene diversos aspectos negativos, y que en el ámbito urbano, al menos en la ciudad de México, sus consecuencias son sencillamente funestas.

¿Por qué es negativo el subsidio a la gasolina en la ciudad de México?

  • Porque fomenta la compra de más automóviles, provocando consigo un aumento en la congestión vehicular con el consecuente detrimento en la calidad de vida de todos los capitalinos. Cada año se suman alrededor de 250 mil nuevas unidades al parque vehicular de la ciudad, las cuales sencillamente ya no caben, a menos que se siga con la absurda y millonaria construcción de segundos, terceros y cuartos pisos, que no hacen más que dilatar por un breve tiempo la solución definitiva al problema. En momentos en que las políticas oficiales apuntan a fomentar el uso del transporte público y de medios más sustentables como la bicicleta, el subsidio a la gasolina envía un mensaje contradictorio a la ciudadanía, premiando a aquellos que prefieren movilizarse en sus coches particulares, especialmente a los propietarios de vehículos más grandes y gastadores, que de no existir el subsidio probablemente optarían por modelos más económicos y menos contaminantes.
  • Porque es tremendamente regresivo, beneficiando principalmente a los sectores de ingresos medios y altos, que son los que más consumen gasolina. Aunque la ciudadanía que se moviliza en transporte público también se ve beneficiada pagando una tarifa más baja, el gran ganador es quien usa su automóvil particular hasta para ir a comprar pan a la esquina. En este sentido, vale la pena preguntarse si no valdrá más gastar los 200 mil millones de pesos anuales en planes y programas que sí están directamente enfocados en los que más los necesitan, y no en un subsidio cuyos beneficios se diluyen en personas que pueden cubrir la totalidad de sus necesidades de su propio bolsillo.
  • Porque ayuda a aumentar la contaminación atmosférica de la ciudad, producto no sólo de tener más automóviles circulando en la ciudad, sino de la cada vez mayor cilindrada de éstos y de la mayor congestión que provocan, factores que hacen que la cantidad de elementos contaminantes en el aire se multiplique. Esto cobra especial relevancia hoy en día, cuando el escenario de crisis económica internacional ha impulsado a muchos mexicanos a comprar automóviles usados importados de Estados Unidos, más baratos que los nuevos pero de tecnología menos eficiente y mucho más contaminantes. En este sentido, un estudio difundido por la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) señaló que este tipo de automóviles gasta en promedio un 115% más de gasolina que un vehículo nuevo, contaminando tres veces más.

¿Qué se puede hacer entonces?

Como se dijo anteriormente, en México las políticas de transporte son tremendamente ambiguas, puesto que en las palabras fomentan el uso de la locomoción colectiva, pero en los hechos proveen todos los incentivos imaginables para poseer un automóvil particular, en lo posible bastante grande. Esto puede que no sea un problema en ciudades pequeñas o en el ámbito rural, pero en una megalópolis como la ciudad de México constituye un drama de marca mayor. Para solucionarlo, la única alternativa es implementar medidas que desincentiven el uso del automóvil, las cuales pasan necesariamente por sincerar el real costo de circular en la ciudad contemporánea. Las urbes que han decidido tomar el toro por los cuernos han adoptado medidas que reflejan esto, como la instalación masiva de parquímetros o la tarificación vial, medidas muchas veces impopulares pero generalmente bastante eficientes. Sobra decir que en ninguna de ellas se subsidia la gasolina, fijándose a lo sumo un fondo de estabilización del petróleo que regula su precio en caso de que éste suba, y que es financiado con las ganancias obtenidas cuando el precio internacional baja respecto a un valor de referencia fijado con anterioridad.

Algunos lectores sostendrán que las restricciones que sufren los automovilistas en esta ciudad ya son suficientes, arguyendo además el viejo mito – tan viejo como falso – que México es el único país donde se paga impuesto a la tenencia de automóviles, y que por último poseer un carro es un derecho irrenunciable de todos los hombres, tanto como el derecho a la vida y a la libre expresión. Un breve recorrido por internet les demostrará que no son pocos los países donde se tiene que pagar algo parecido a la tenencia todos los años (España, Colombia, Guatemala y Chile son algunos ejemplos), y que un análisis comparativo entre megaciudades demuestra claramente que los costos de circular en la ciudad de México están muy por debajo de los estándares de las urbes de países desarrollados. 

Eliminar el subsidio de la noche a la mañana sería una locura, pero los negativos impactos anteriormente expuestos aconsejan su gradual eliminación, tal como de manera tímida y velada se está haciendo hoy. Para reducir los efectos en el bolsillo de los más pobres se puede establecer un sistema de subsidios focalizados al transporte público, los cuales se pueden acompañar con incentivos para la introducción de fuentes alternativas de energía, como biocombustibles, cuyos negativos efectos en el medio ambiente son mucho menores. Lo que no puede suceder es seguir manteniendo en el tiempo una medida que ya está más que comprobado que no beneficia a sus supuestos destinatarios, favoreciendo a aquellos que más congestionan, más contaminan, y menos necesitan de la ayuda fiscal.

6 Comments on ¿A quién beneficia el subsidio a la gasolina?

  1. Hola Rodrigo:

    Interesante tu punto de vista. Sin negar los problemas de la ciudad creo que hay algunas cosas que no tomas en cuenta sobre los vehìculos en Mèxico. Desde el año 95 hasta ya cercano el nuevo siglo, como resabio de la crisis bancaria no hubo prèstamos para comprar vehìculos (o casas o nada), por lo que el parque vehicular no aumentò pero se envejeciò.

    Al mismo tiempo que existe un subsidio a las gasolinas (¿Alguien tiene idea de cuànto es?) tambièn existen gran cantidad de impuestos a la gasolina (incluyendo el que entro en vigor el 4 de enero), asì que si nos quedamos sin subsidio nos quedamos con impuestos. Pero no sòalente tenemos esos impuestos, tambièn tenemos impuestos por comprar un vehìculo nuevo (ISAN), por contaminar (verificaciòn, semestral), por poseer (tenencia, anual), por manejar (licencia, anual), eso descontando los fallidos como el RENAVE (impuesto para saber quièn es dueño del auto) y que algunos incautos tuvieron que pagar en su momento.

    Actualmente no podemos decir que tenemos condiciones favorables para tener un vehìculo, especialmente con con tanto gasto extra, ya que desde el 95 la gente empezò a vender servicios en lugar de bienes por lo que ahora se cobra estacionamiento en todas partes, incluso en las calles. Se tiene que pagar obligadamente un seguro contra daños a terceros.

    Por ùltimo, no creo que el DF sea una ciudad con demasiados Hummers, habrìa que visitar Miami o Los Angeles para ver casi tanto Hummer como si se tratara de Basora.

    • Rodrigo Díaz // 17 enero 2009 en 2:52 pm // Responder

      Estimado Felipe,

      Muchas gracias por tu interesante comentario. Tal como lo expresé en el artículo, se tenía comtemplado que para 2008 el subsidio alcanzara los 200 mil millones de pesos, aunque no tengo la cifra actualizada, que sin duda es menor dado el brusco descenso del precio internacional del petróleo, y que dada la particular manera de calcularlo en México, no hizo que se traspasara a las gasolineras locales. Para entender mejor cómo se calcula, me permito copiar parte de un artículo escrito por José Antonio Cerro :

      “Anteriormente existía un sistema de precios administrados donde el precio de la gasolina se incrementaba
      automáticamente en relación al índice de precios al consumidor, con excepción de la frontera norte,
      donde dicho precio seguía prácticamente el precio del sur de los Estados Unidos, para evitar que vengan
      a comprar masivamente.
      En el caso actual, el precio es fijado por el gobierno, e implícitamente incluye un subsidio que resulta de la
      aplicación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IESP) negativo. Dicho impuesto es un
      impuesto a la venta de ciertos productos principalmente gasolina, alcoholes, tabaco y cerveza.
      El subsidio se calcula como la diferencia entre el precio externo de la gasolina con el precio al que Pemex
      vende en el país, tomando como referencia los precios al mayoreo en México y en el sur de los Estados
      Unidos
      Actualmente, y como resultado de dicho subsidio, el precio al que vende Pemex es 20.2 por ciento menor
      al precios internacional (5.82 vs. 7.37 pesos por litro), mientras que en el caso del diesel la diferencia es
      45.2 por ciento menor al precio internacional.”

      Es cierto que este año se implementó un recargo de dos centavos mensuales por un período de 18 meses, pero este recargo es una manera de equilibrar un poco las distorsiones que a mi juicio conlleva el subsidio a la gasolina.

  2. Roberto Thomas // 5 octubre 2009 en 5:59 pm // Responder

    Hola Rodrigo Diaz.

    Realmente me parece un gran articulo el que escribiste, mira me encuentro realizando un artículo sobre la contaminacion ambiental en la ciudad de México, y abarca temas como impuestos en la gasolina, precio de congestion vehicular y políticas para la disminucion de contaminantes vehiculares, quisiera saber si tu me puedes proporcionar algunas fuentes que pueda usar para realizar mi trabajo , soy alumno de Agricultura Internacional y soy Mexicano, proveniente del estado de Chiapas.

    • Rodrigo Díaz // 6 octubre 2009 en 8:42 am // Responder

      Estimado Roberto,

      Muchas racias por tu comentario. A decir verdad, el tema de contaminación ambiental no es el que más domino, pero igual me permito sugerirte un par de fuentes que te pueden ser de ayuda. La primera es El Economista Oculto de Tim Harford, que se puede encontrar fácilmente en cualquier librería relativamente bien surtida, y que utilizando un lenguaje extremadamente simple (ideal para aquellos que no somos economistas) dedica un capítulo entero a explicar cómo a través de la aplicación de los incentivos económicos adecuados puede reducirse de manera sistemática la congestión vehicular en nuestras ciudades, y de paso la emisión de contaminantes. El resto del libro se lee de una patada. porque es muy entretenido, así que recomiendo la inversión, que no es tan grande tampoco.
      Por otro lado, te sugiero que le eches un vistazo al blog de Tom Vanderbilt (http://www.howwedrive.com/), autor del best seller Why we drive the way we do (tengo la impresión que no existe la versión en español), el cual analiza temas de transporte que incluyen los que mencionas, en los que aplica un enfoque bien original, que no deja de sorprender.
      Ojalá que este par de sugerencias te pueda servir para tu trabajo. Si no, al menos habrás tenido la oportunidad de leer a un par de autores que presentan los temas urbanos desde una perspectiva totalmente alejada de la lata académica, algo que siempre se valora

  3. Hey felicidades, es un gran articulo el publicado muchas de estas cuestiones no son mencionadas por todas las personas o en otros casos la falta de entendimiento, pero, gracias a estos Blogs y aticulos la informacion esta al alcanze de todos de manera directa y sencilla. es una gran contribucion para un intento de cambiar la ideologia.

    Saludos

  4. Saludos.
    Desgraciadamente solo se habla de eliminar subsidios y no se dice nada de los aumentos que ha habido recientemente.
    Esto muy probablemente significa que tendremos una gasolina encarecida y sin subsidio.
    Interesante que mencionas que los estadounidenses vendrian aca a comprar gasolina por precios bajos.
    Si bien es cierto que la gasolina ah aumentado de precio alla, se me hace extraño esto, ya que las ciudades fronterizas pidieron bajar precios para ser competitivos con EU. Esto es por que la gasolina era mas barata y de mejor calidad alla, asi que no habia razon de comprar de este lado.

    Ahora, si aumenta el precio de la gasolina esto significa que todo aumenta, este es el efecto del incremento en combustibles, el cuál pasará ya que no veo en ningún lado la mencion de un ajuste de precios por el aumento que ya tiene meses ejerciendose.
    Ciertamente hay personas que van a la esquina en coche, pero en lugar de ver los casos aislados. Pensemos en grupos como los estudiantes.
    Estudiantes que toman 1-2 camiones de ida y 1-2 camiones de regreso, posiblemente hasta más. Si bien es muy posible que la tarifa estudiante sea fija, ¿crees que los transportistas estarían contentos?
    Y ahora dejemos a los estudiantes, los adultos que se trasladan en camión. ¿Ahora tendrán que invertir más de su sueldo (que no recibira un aumento) para trabajar?
    Mientras todo lo demás aumenta.
    Posiblemente sería mejor no eliminar el subsidio en diesel para fomentar el transporte público, pero estoy poniendo palabras en un artículo que no menciona nada de esto.
    Solo se dice que el presupuesto de un año se gasto en meses.
    ¿Hubo un error garrafal que todos tienen que pagar? Creo que hay alguien incompetente en un puesto. Pero más que cortar cabezas… ¿donde está el sentido de la responsabilidad?
    El cometió un error y todos tienen que pagar, mientras el sigue cobrando un sueldo que debe ser alto.
    Muy interesante que el artículo compara las cantidades subsidiadas con el programa de oportunidades y el presupuesto en seguridad.
    Pero omite la comparación de gastos en nómina de gente del gobierno y viáticos.
    Mencionas las bondades de esta medida (reducir el impacto ambiental), pero hay que ver más allá.
    Este tipo de medidas solo es para aumentar la recaudación del pueblo.

Deja tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 172 seguidores

%d personas les gusta esto: