Si George hubiera llegado con una pierna fracturada en una silla de ruedas, ya sea Paul, John o Ringo habrían tenido que auxiliarlo para bajar a la calzada vehicular. Miro unas imágenes de la sesión de fotos que inmortalizó el cruce de la esquina de Abbey Road y Groove End Road y para mi sorpresa descubro que –al menos hasta agosto de 1969- en el lugar no había ni una miserable rampa para personas con discapacidad (el DF y Londres pueden llegar a parecerse).
El mundo ha cambiado en 42 años. Hoy día el lugar luce una magnífica acera rebajada que permite que cada año millones de personas de personas de todo el mundo, sin ningún tipo de distinciones, puedan gozar y maravillarse con el simple hecho de cruzar una calle.
Palabras al cierre
De todos los homenajes hechos a Abbey Road, el mejor siempre será la foto de Booker T & the MG’s cruzando McLemore Avenue en Memphis, sede del clásico sello Stax. Muy pocos turistas van hoy al lugar. No saben lo que se pierden (o a lo mejor sí).









Comentarios