¡Bajan!

El mimo Puntito, desesperado, se llevaba las manos a la cabeza, gesticulaba, apuntaba con su dedo índice, ponía carita de pena y simulaba la caída de una lagrimita por su blanca cara. Su martirio terminó cinco paradas después, cuando desde el pasillo alguien gritó ¡bajaaaaaaan! y la puerta se abrió.

Advertisement

Acerca de Rodrigo Díaz
Para el peatón militante. Blog de Rodrigo Díaz, arquitecto, urbanista, futbolista mediocre y artista frustrado

Deja tu comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 1.716 seguidores