En las calles de Telefonotitlán la falta de bancas y basureros se suple con abundancia de teléfonos públicos. De acuerdo a la Comisión Federal de Telecomunicaciones, en la ciudad hay uno de estos aparatos por cada 65 habitantes, más del doble de la media nacional -ya de por sí alta- de uno cada 153. Todo para abastecer a una población donde las suscripciones a telefonía celular superan la cantidad de personas (1.06 aparatos por habitante).
Los teléfonos públicos siguen siendo necesarios, pero tener desparramados 137 mil en las aceras de la ciudad suena a despropósito. Propuesta para el nuevo jefe de gobierno de Telefonotitlán: partir cuanto antes con la campaña #chatarrizauntelefono. Con que dejemos un par por esquina basta y sobra.
Palabras al cierre
El que instala los teléfonos públicos es el mismo que se ha hecho rico convirtiendo nuestras calles en un museo de jardineras.






Parece que el negocio de los teléfonos no es propiamente el servicio telefónico sino el espacio publicitario… como sea, muy buena propuesta.
Y lo peor es que estan instalados en las esquinas estropeando el paso peatonal.