Por qué me molesta el Decálogo del Peatón (hablando del 60%)

El Universal, 24 de julio de 2012

El 60 por ciento de los atropellados en la ciudad iba distraído. Esto de acuerdo a la Secretaría de Seguridad Pública del DF (SSPDF). Lo preocupante no es esta cifra, sino el restante 40 por ciento, que a pesar de ir con todos sus sentidos puestos en el sencillo acto de caminar, igual terminó embestido por un automóvil. Si cada año son alrededor de 600 las personas que mueren atropelladas en el DF, podemos inferir que al menos 240 fue a parar al cementerio antes de tiempo a pesar de su irreprochable conducta como transeúnte.

No es mi intención defender conductas irresponsables, que las páginas del obituario están plagadas de tipos cruzando la calle en lugares y momentos insólitos. Sin embargo, poner toda la responsabilidad en quien camina, tal como insistentemente lo ha venido haciendo SSPDF, es una majadería que en modo alguno resuelve el problema de fondo, que es la mala conducta de los automovilistas capitalinos, la vista gorda de las autoridades frente a esta situación (las licencias de conducir se venden sin examen previo, la policía entiende la ley como una herramienta para conseguir mordidas), y el deficiente diseño y peor mantenimiento del espacio por el que caminan las potenciales víctimas. Mal que mal, no hay ni una evidencia que diga que los peatones chilangos son más distraídos que los de los países desarrollados, y sin embargo estos últimos no mueren en las cantidades experimentadas en las calles del DF. Me consta que los peatones de Santiago, mi ciudad natal, son tanto o más distraídos que los mexicanos –uso de audífonos parece obligatorio en Chile- pero la tasa de atropellados por cada 100 mil personas constituye sólo un tercio de la que exhibe la capital mexicana. El problema es claramente otro, que en una ciudad segura hasta los más distraídos se salvan de morir en el pavimento.

No lo entiende así la SSPDF (¿cuántos expertos en seguridad vial trabajan ahí?), que remata el cuadro con un Decálogo del Peatón profusamente distribuido en que se habla de diez deberes, pero ni un derecho. Partiendo de la base que el caminante urbano es un problema, un pequeño salvaje que necesita ser domesticado para no molestar a la gente civilizada (caminarás siempre por la derecha), consagra soluciones pensadas a la medida del automóvil (ocuparás siempre los puentes peatonales), o de plano confunde y trastoca responsabilidades, como cuando exige que sea el peatón el que se detenga en la entrada de un estacionamiento. Dejar la vía libre para los que circulan rápido lo hagan aun más, no armar escándalo si los automovilistas no respetan la luz roja, que la responsabilidad es de quien no advirtió si estaban todos detenidos.

24 mil personas mueren al año en accidentes viales en México, una cifra escandalosa que resulta muy superior a la de las víctimas del crimen organizado. Cargar las culpas en el eslabón más débil de la cadena no sólo no resuelve el problema de fondo; más bien lo agrava. Los distraídos son otros.

Palabras al cierre:

¿Y usted cómo determinó que el 60 por ciento de los atropellados iba distraído?

a)      Preguntándole a los automovilistas que los impactaron.

b)      Viéndoles la mirada perdida alrededor del charco de sangre en el pavimento.

Perdonen la insistencia con el video, pero creo que aquí explico el problema de manera más didáctica.

5 Comentarios en Por qué me molesta el Decálogo del Peatón (hablando del 60%)

  1. Y si no es culpa del Peaton, entonces es necesariamente culpa del automovilista? No, lo creo, es como todo algo que tiene que verse desde los dos extremos y educarse y exigirsele a ambos bandos. Yo he estado en ambos y me consta la mala actitud de los Peatones que asumen sus derechos como peatones (aunque nadie se los diga en el mentado Decalogo) porque ya hace tiempo se habian encargado de hacer campaña de los Derechos del Peaton, pero como todo terminan por exagerarse las cosas; Yo como peaton pensaba literal: “que el automovilista se espere! soy peaton!” Y no, no funcionan así las cosas, menos cuando uno se atraviesa la calle de forma diagonal, en medio de la calle o donde se me ocurra, porque despues de todo soy peaton! Y reitero lo digo porque Yo asi actuaba y hoy tengo que reconocer que les hice ver su suerte a muchos automovilistas. Hoy yo estoy del otro lado, y diario, diario! No falta el tipo o tipa que “se cree de chicle” y valiendole mad… se baja de la banqueta y se cruza la calle, ya ni siquiera “corriendo” sino en actitud retadora (como sí con un dedo fueran capaces de detener un trailer) se cruzan por donde se les pegue la gana, se “pasan los altos”, se bajan de la banqueta intempestibamente, se cruzan la calle justo debajo de donde hay un puente peatonal, se atreven a desafiar el flujo vehicular hasta en avenidas donde los perros (mas inteligentes) se cruzan por el paso peatonal… En fin! Sí reconozco que fui pesima como peaton, pero jamás llegue a extremos que ahora me toca sufrir del otro lado. No justifico a ninguno de los dos bandos; pero siempre de los siempres un peaton contra un auto, llevara las de perder… claro, ni eso razonan la mayoria de los peatones!

    Algo que viene en el decalogo del peaton tiene que ver con la cuestion frente a un automovilista, pero tambien viene la cuestion entre peatones, como el caminar por la derecha, algo tan elemental pero que a la gente le viene de nuevo valiendo mad…

    En fin!

    • ¡Es que no es culpa de nadie! No son dos “bandos” ni tres ni cuatro…. Es cuestión de respeto y de simple lógica. Si yo como automovilista voy dentro de un vehículo de no sé cuántos kilos de peso con el agregado de la velocidad, debo tener conciencia de que el peatón es vulnerable (también el ciclista, el motociclista y el que lleva su carrito de fruta picada) y que mi responsabilidad mínima es estar atento para no hacerle daño a nadie. Si para ello debo ceder el paso, esperar unos segundos o pasar después de otros, pues lo hago y ya. En este caso (lo he comprobado) la ley del karma es infalible. Cuando empiezas a ser más consciente en la calle (como peatón o conductor) y eres educado y respetuoso, en poco tiempo la vida te lo regresa. ¡Verdad de Dios!

  2. nunca en mis 35 años de vida un automobilista me a cedido el paso en un paso peatonal en este país, en barcelona a los 10 minuto de llegar un autmobilista me cedió el paso

  3. propongo que a modo de resistencia civil pacífica no usemos los puentes peatonales y que los automobilistas se vean obligados a detenerse cuando cruza un peaton, como pasa en europa, la gente es más importante que los autos.

  4. Reblogueó esto en salvolomasy comentado:
    Es indispensable la re_educacion y restructuracion de toda la SSP_TransitoDF, para que refleje la preferencia por el peaton.

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