La hora de los peatones

Peatón

La tendencia en gran cantidad de ciudades del mundo desarrollado es volver a los orígenes. Lejos de los días en que el espacio urbano estaba diseñado para albergar las necesidades de movilización del transporte motorizado, cada día son más las metrópolis que privilegian la construcción y mejoramiento de espacios para la circulación peatonal, reparando en parte un olvido de décadas que llevó al transeúnte a la categoría de leproso urbano en gran parte del mundo. De este modo, en este siglo la consigna parece ser que el automóvil debe adaptarse al peatón, y no al revés.

Un buen ejemplo de esto es la ciudad de Portland, Oregon, que en 1998 estableció un Plan Maestro Peatonal para establecer un marco general a 20 años plazo con el objetivo de mejorar las circulaciones peatonales existentes y fomentar la elección de la caminata como modo principal de transporte. Este Plan, presentado en el pasado Congreso de Transporte Sustentable realizado en la ciudad de México por su coordinadora, April Bertelsen, está dividido en cinco pilares fundamentales: políticas peatonales, clasificación de calles peatonales, guía de diseño para espacios peatonales, un listado de proyectos, y finalmente un completo plan de financiamiento. Lo destacable es que el plan, de por sí ambicioso y a largo plazo, es parte de una estrategia mayor de transporte público para la ciudad, que tiene como eje fundamental el reemplazo de los desplazamientos vehiculares por medios más sustentables. Así, hoy en día Portland puede jactarse de ser la ciudad estadounidense que presenta la mayor tasa de viajes en bicicleta, llegando al 10% del total de desplazamientos en la ciudad, diez veces más que la media nacional.

El Plan, fruto del trabajo coordinado de especialistas de los más diversos ámbitos, llama la atención por su simpleza, con lo cual se demuestra una vez más que contar con espacios adecuados para los desplazamientos peatonales es relativamente fácil y económico, necesitándose más bien una alta dosis de voluntad política que es revolucionaria en cuanto a su opción preferencial por los peatones en detrimento de los automóviles. De esta manera se pudo determinar una estrategia de diseño urbano sustentada en 5 ejes:

·         Mezcla de usos de suelo, lo que permite que mucha gente viva y trabaje en una misma área, reduciéndose de este modo los tiempos de viaje al interior de la ciudad. En un esquema así, los destinos son más próximos,  haciendo que muchos estén dispuestos a dejar su automóvil en el hogar y remplazarlo por una bicicleta o sus piernas.

·         Acceso a transporte público. Por mucho uso de suelo mixto que exista, en las grandes ciudades los viajes largos resultan inevitables. Por ello es imprescindible que la red de recorridos peatonales se encuentre integrada a las redes de transporte público, ofreciendo una fácil accesibilidad a los puntos de intercambio modal.

·         Diferenciación de vías y espacios al interior de ellas. No todas las vías peatonales son iguales, y no todas pueden acoger los mismos usos. Dependiendo de su ancho, localización y densidad de flujos, algunas podrán albergar árboles y mobiliario urbano de gran tamaño, como kioscos y paraderos de autobús, mientras que otras solamente podrán acoger una pista para la caminata.

·         Facilidades para discapacitados y adultos mayores. Lo principal es mantener la continuidad en las circulaciones, evitando obstáculos como gradas o postes que dificulten el movimiento de peatones con discapacidad. En este sentido, la regla de oro del buen diseño urbano indica que cuando se proyecta una vía peatonal hay que imaginarla recorriéndola con los ojos cerrados o arriba de una silla de ruedas.

·         Calidad paisajística. El viejo adagio urbano señala que la distancia más corta entre dos puntos es la más bella; es decir, la gente preferirá caminar sobre una vía si ésta es agradable y de alta calidad paisajística. Diseños atractivos, espacios de sombra y descanso, y mobiliarios funcionales y bien colocados constituyen una combinación que hace que muchos prefieran movilizarse a pie en la ciudad.

Como puede verse, el espíritu del plan es tremendamente simple, razón por la cual no hay motivo aparente para que no pueda ser adaptado en otras latitudes, tal como otras ciudades norteamericanas (Arlington, Boston, por ejemplo) o europeas están haciendo. No por nada Portland es señalada hoy en día como una de las mejores ciudades para vivir en los Estados Unidos, constituyéndose en un ejemplo que perfectamente puede ser imitado por estos lados, haciendo los ajustes propios a la realidad mexicana.

Un viaje para allá de nuestras autoridades no estaría nada mal; de hecho así ya lo hizo la gente que está a cargo del proyecto de ciclopistas del Gobierno del DF, que ha tomado a Portland como uno de sus principales referentes. Y es que no está mal recordar que volver a los orígenes muchas veces puede ser la mejor receta para lograr ciudades de calidad, donde el peatón siempre será la prioridad.

1 Trackback / Pingback

  1. Noticias para Transeúntes « Transeúnte Argentina

Deja tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: