Xochimilco lo aguanta todo

Tenochtitlán

Como una manera de impulsar el turismo en la zona sur de la ciudad, el Gobierno del Distrito Federal próximamente procederá nada menos que a la construcción de una réplica de la ciudad de Tenochtitlán en un lugar todavía a decidir de la zona chinampera de Xochimilco. Así lo dio a conocer el Secretario de Turismo local, Alejandro Rojas, en su comparecencia ante la Asamblea Legislativa del DF el pasado 6 de octubre.

Como es sabido, Tenochtitlán se estructuró en base a islotes artificiales levantados en el lago Texcoco, los cuales estaban conectados por una gigantesca red de canales navegables por pequeñas embarcaciones. La técnica de la chinampa, única en el mundo, todavía se preserva en gran parte de la delegación de Xochimilco, razón que inspiró al comité creativo de la Secretaría de Turismo del DF para lanzar la idea de Tenochtitlán 2.0, que de paso pretende derribar de un plumazo aquello de que segundas partes nunca fueron buenas.

El Secretario Rojas no dio mayores detalles del proyecto a la prensa, pero pienso que, como autoridad seria que supongo que es, seguramente estará considerando una reproducción fidedigna de la ciudad sagrada de los aztecas, la que incluiría no sólo los islotes y canales, que por lo demás ya existen en pueblos como Santa María Nativitas y San Gregorio Atlapulco, sino además los edificios ceremoniales que alguna vez existieron en Tenochtitlán la original. De ser así, la ciudadanía podría ser testigo privilegiado de la construcción de una réplica a escala del Templo Mayor, que con sus 60 metros de altura promete convertirse en un hito no sólo de Xochimilco, donde las casas con suerte superan los dos pisos, sino de toda la ciudad, y por qué no decirlo, del mundo entero, que ese tipo de obras ya no se construye en estos días. La fiel réplica debiera considerar también la ejecución de copias exactas de la Casa de las Águilas, el Xochiquetzal, el Chicomecóatl y los otros 11 edificios que se encontraban junto al Templo. Menuda tarea para el Gobierno del Distrito Federal, que de todas maneras producirá un positivo efecto en el empleo en la zona, porque la ejecución de tamañas estructuras, por mucho que sean de plástico, madera y espuma, requiere de un montón de mano de obra, calificada y de la otra. Aunque quizás poseído por el entusiasmo el GDF se lanza a la titánica empresa de edificar una copia fiel en piedra, y en ese caso sí que varios dejarían de labrar la tierra, manejar taxis o vender en la calle para picar piedras de sol a sol, que trabajo habría para mucho rato.

Ahora bien, la edición electrónica de El Universal del martes 7 de octubre¹ señaló que lo que se construirá en Xochimilco no sería una copia de Tenochtitlán, sino de ¡las pirámides de Teotihuacán!, y ahí sí que estamos hablando de palabras mayores, porque pirámides no se han levantado en más de quinientos años en la capital, y tener una réplica a escala natural de las del Sol y de la Luna sería un golpe sensacional que atraería hordas de turistas al sector, no tanto para apreciar la magnificencia de la obra como para ver con sus propios ojos que en el mundo existe un gobierno que es capaz de hacer este tipo de cosas. Quiero creer que en la información de El Universal hay algún error, y que presas del entusiasmo o el cansancio las periodistas que firman la nota confundieron Tenochtitlán con Teotihuacán, cosa que a cualquiera le puede pasar, si a Xochimilco lo confunden con Venecia, aunque a Venecia nunca con Xochimilco.

Una raya más al tigre

Claro que en una de esas el GDF sí quiere realmente construir una versión mejorada de Teotihuacán en el sur de la ciudad, lo que a decir verdad no me asombraría demasiado. Es que Xochimilco lo aguanta prácticamente todo, por lo que la réplica de un par de pirámides monumentales allí sólo sería una raya más en la piel del tigre. El proceso de rápida degradación que ha sufrido esta área la ha convertido en víctima fácil de todos los males de la ciudad, así que a estas alturas del partido la construcción de templos y pirámides de utilería da casi lo mismo, que a Xochimilco parece que nadie lo saca del pantano en que lleva inmerso por décadas.

Más de 300 asentamientos irregulares, la mayoría de ellos localizados en suelo de conservación, miles de personas viviendo sin agua potable ni drenaje en sus casas, canales raquíticos cuyas aguas están absolutamente contaminadas, espacio público en estado de deterioro absoluto, y una vialidad de pueblo con tráfico metropolitano han contribuido a la destrucción sistemática de un área única en la ciudad y en el mundo. En este sentido, la declaración de Patrimonio de la Humanidad por parte de la UNESCO en 1987, más que ayudar a la zona, la ha sumido en el clásico olvido de los lugares de rico pasado y presente nebuloso.

La intención de construir allí una réplica de la ciudad de Tenochtitlán no es más que la constatación palpable de este estado de decadencia. Es como si la ciudad de Roma decidiera levantar una copia de la Torre Eiffel en las ruinas del Coliseo para atraer más inversión y turismo. Xochimilco es valioso por lo que es (o fue), al igual que la ciudad mayor de los aztecas, única, irrepetible, y que no se merece un clon descontextualizado. Por eso la mejor manera de atraer gente y recursos a Xochimilco es precisamente rescatando lo que esta área ha sido por siglos. Descontaminar el agua, limpiar y despejar canales, ejercer un más férreo control del uso de suelo, proteger y fomentar el cultivo en chinampas, regularizar o relocalizar los asentamientos irregulares, son medidas mucho más adecuadas y sustentables, que pueden devolver a Xochimilco la fisonomía que alguna vez tuvo y que le hizo mundialmente famoso. Los turistas pueden ser ingenuos, inocentes, pero no tontos. La construcción de réplicas históricas es la mejor manera de liquidar el atractivo de un lugar que de por sí es tremendamente interesante, y lo que pretende ser su tabla de salvación puede a la larga convertirse en un buen salvavidas de plomo.

3 Comentarios en Xochimilco lo aguanta todo

  1. margarita romero // 7 enero 2009 en 4:28 pm // Responder

    seguimos sin tener informacion los ejidatario donde creemos que van hacer el famoso acuario

  2. ciudadpedestre // 8 enero 2009 en 3:44 pm // Responder

    Margarita,

    El proyecto del acuario ha sido manejado en el más absoluto de los secretos, al igual que todo lo que rodea a los proyectos relativos a Xochimilco. La mejor información disponible la encontré en http://www.lupaciudadana.com.mx/SACSCMS/XStatic/lupa/template/nota.aspx?n=40266&sc=3
    Nadie puede negar que Enrique Norten es un gran arquitecto, pero no sé si sus honorarios valdrán 177 millones de pesos. Por otro lado, no he sabido de ningún concurso para haber adjudicado esta obra, lo que se presta para todo tipo de suspicacias, especialmente considerando los montos involucrados.

  3. ¡Dios mio! ¡Son unos nacos! Xochimilco no merece estas bestias por gobernantes.
    Saludos

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