Por favor no piensen en los peatones

Excélsior, 11 de mayo de 2014

Excélsior, 11 de mayo de 2014

Los puentes peatonales no son peatonales, sino vehiculares. Su finalidad no es proteger ni favorecer la accesibilidad de las personas a pie, sino permitir el rápido desplazamiento de los vehículos que circulan bajo ellos a un mínimo costo. La principal razón de su popularidad es la facilidad con que pueden ser ofrecidos a -y comprados por- la opinión pública como infraestructura orientada a mejorar las condiciones de circulación de quienes caminan en la ciudad.

Si bien es cierto que el discurso del peatón como prioridad en la pirámide de la movilidad lentamente se ha tomado la agenda urbana, todavía no ha sido capaz de aterrizar en políticas, programas y proyectos que sean coherentes con esa condición de prioridad. A la hora de la verdad, las palabras siguen fluyendo más rápido y mejor que las acciones concretas, que finalmente continúan siendo más de lo mismo. Las palabras del delegado de Cuajimalpa Adrián Ruvalcaba, artífice de los puentes peatonales proyectados para Santa Fe (y que nunca en su vida  va a ocupar), no hacen más que poner en evidencia la total confusión –o falta de voluntad- que hay sobre el tema:

“Pretendemos un ambicioso programa peatonal, como una estrategia para aligerar que el vecino, el trabajador o la persona que venga al centro comercial, deje su auto y opte por el transporte público, cosa que por ahora es imposible.”

En otras palabras, subir cinco metros, exponerse a la soledad de las alturas, y bajar otros cinco metros serían incentivos más que suficientes para dejar un automóvil y subirse al transporte público. Practicar la experiencia en la oscuridad de la noche haría aun más atractiva la propuesta. Me gustaría ver al señor delegado haciéndolo.

Alguien dirá que la solución presentada es menos mala que lo que hay ahora. Puede ser, pero no por ello se le puede dar el calificativo de infraestructura peatonal. El verdadero espacio peatonal prioriza el paso de quienes caminan por sobre la circulación vehicular. Ello implica que los cruces son directos, seguros y a nivel de calle. Una persona obligada a ocupar infraestructura propia de carreteras para cruzar una calle urbana jamás será prioridad. La manoseada pirámide con el peatón en la parte más alta tiene su correlato a nivel espacial; en ella los puentes peatonales sencillamente no tienen cabida. Lo demás es cuento.

Ahora que piensan en los peatones son más peligrosos que antes.

Palabras al cierre

La prensa no anda mejor. Comúnmente entiende su labor como la de ser caja de resonancia de los comunicados emanados por la autoridad, sin ofrecer la más mínima mirada crítica sobre lo que se informa.

1 Comentario en Por favor no piensen en los peatones

1 Trackback / Pingback

  1. #CambiemosDeActitud: dejemos de culpar a los peatones | Lugares Comunes

Deja tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: