No alcanzó para un Sebastián

Plaza Cívica y Recreativa Paseo de la Viga. Imagen: Jimena de Gortari

Plaza Cívica y Recreativa Paseo de la Viga. Imagen: Jimena de Gortari

La diferencia entre un espacio baldío y una plaza cívica y recreativa la hacen la colocación de algo ligeramente parecido a un templo griego y un pedestalito con una placa de bronce.

En una ciudad donde el techo a dos aguas es una rareza propia de excéntricos, colocar dos planos inclinados de concreto pintados de blanco sobre un par de columnas de igual color debe interpretarse como homenaje a la cultura helénica, cuna de la democracia, y de allí la asociación con el carácter cívico de la plaza. Un nuevo orden clásico, más económico que el de por sí económico dórico, ve realzada su dimensión cívica por el pedestalito sobre tres gradas (estilóbato y estereóbatos en la arquitectura del templo griego, aunque aquí sin templo encima) con plaquita de bronce encima, homenaje a un héroe olvidado de la independencia, a un burócrata de la revolución, o al señor delegado bajo cuya inspiración y esfuerzo nació el conjunto en comento. Finalmente, la singularidad de la composición se potencia con un sutil cambio en el pavimento.

La plaza es cívica y es recreativa, y aunque la imagen no lo refleje, es posible adivinar que cada día los niños se pelean por jugar entre sus columnas, saltar desde el pedestalito, o deslizarse por el techo a dos aguas. A su vez, los mayores aprovechan el lugar para descansar a la sombra, hacer ejercicio subiendo y bajando los tres peldaños del pedestalito, o darse un baño de cultura leyendo la plaquita de bronce. Un lugar así es irresistible. Gran ejemplo de economía de formas y de la otra, civismo y recreación, todo en uno por dos pesos.

Sí, es cierto, podría haber sido mejor, pero no dio para comprar un Sebastián.

O quizás ya no quedó dinero después de comprar el último Sebastián.

O a lo mejor están juntando dinero para comprar un Sebastián, lleve 3 y pague 2, favorables descuentos por metro de fierro utilizado, y en una de esas la Plaza Cívica y Recreativa se corona con un Pescadito Ancestral de 790 metros de alto de color a elección de la autoridad competente. Quedaría espectacular.

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