Caminando y pedaleando con Rosario Robles

*Esta columna fue publicada en Animal Político el lunes 25 de abril de 2016.

LIVIA_CORONA_TMH_22

Un magnífico lugar para caminar y pedalear en Tijuana. Imagen: Livia Corona, Two Million Homes for Mexico

Una de las gracias de hacer una presentación con audiencia internacional es que se puede distorsionar un poco –o bastante- la realidad local sabiendo que el resto de los asistentes, que de la realidad local no tienen la menor idea, no gastará un minuto de su tiempo en corroborar que lo presentado corresponde con la realidad. Estos foros son el escenario ideal para exhibir indicadores rebosantes de éxito, políticas públicas que reescriben la historia no sólo del país, sino de la región, películas en colores orientadas a construir un liderazgo internacional que frecuentemente no guarda relación con la realidad de todos los días. En una mesa donde todos los jugadores gustan de blufear, hacer algo distinto a mostrar un país de fantasía no tiene mayor sentido.

Con motivo de la reunión regional para América Latina y el Caribe preparatoria de la cumbre Hábitat III, recientemente celebrada en Toluca, Rosario Robles, titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), aprovechó para sacar a relucir el éxito de políticas habitacionales que están contrarrestando de manera eficaz el crecimiento desmedido y fragmentado de nuestras ciudades. Según consigna el portal Centro Urbano, la Secretaria afirmó que en México hoy más del 80%de las viviendas están cerca de los centros de trabajo. Entusiasmada, indicó que “ahora la gente se puede ir caminando o en bicicleta a su trabajo”. Por si hay alguna duda, la cuenta de twitter de SEDATU reafirma lo señalado por la mandamás de la institución:

Tuit SEDATU

Quedó como reina en Toluca. Seguramente sus pares de Barbados, Costa Rica, Cuba y Paraguay, con quienes compartió mesa, se le acercaron al final del evento para invitarla a sus respectivos países y así conocer más en profundidad los secretos del milagro urbano y habitacional mexicano, pionero de la región. Un poco de investigación, o una rápida visita a algún conjunto de viviendas cercano, les habría hecho repensar los halagos.

La verdad de las cosas es que los números (siempre las malditas estadísticas) no acompañan demasiado los dichos de la Secretaria. De acuerdo a lo informado para el año 2014 en el Estado Actual de la Vivienda en México, documento elaborado por la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) y el Centro de Investigación y Documentación de la Casa (CIDOC), y que cuenta con el apoyo de SEDATU, la localización de las nuevas viviendas en México no hace más que consolidar el modelo de expansión urbana desmedida. Así, la distribución del inventario habitacional indica que el 29.4% de las viviendas ofrecidas ese año se encontraban fuera de los contornos de contención definidos por la Secretaría para la asignación de subsidios. De las viviendas construidas dentro de los contornos, la mayoría (35.5% del total) se localizaba en zonas U3, que son periferias extremas en que las casas habitualmente cohabitan junto a caballos y vacas (cualquier persona relacionada con el mundo habitacional sabe la generosidad y poca prolijidad con que fueron trazados estos contornos, buffers que se expanden a partir de lo ya construido, sin importar que esas construcciones prexistentes quedaran en los confines de la ciudad, carentes de equipamiento y servicios, y lejanas a centros de empleo). El mismo informe señala que sólo el 8.3% de la oferta fue construida en el perímetro U1, al que con propiedad puede darse el calificativo de área urbana consolidada (lamentablemente, el informe del Estado de la Vivienda 2015 no contiene esta información. Es posible que se hayan producido algunos avances, pero dado el ritmo de movimiento del inventario, estos no debieran alterar en demasía el panorama presentado).

Distribución vivienda

En una de esas la Secretaria Robles es una consumada caminante y/o ciclista, pero de ahí a decir que la mayoría de la gente se puede ir al trabajo caminando o pedaleando hay un largo trecho. Diversos estudios (sugiero leer a Jan Gehl) señalan que una persona común y corriente no hace viajes a pie superiores a un kilómetro (es común que varios textos señalen una distancia de 800 metros como la máxima normalmente caminable). A la hora de subirse a una bici, esa misma persona normal extenderá sus viajes hasta una distancia no superior a los 4-5 kilómetros. En ambos casos, los 15 minutos de viaje parecen marcar una barrera que sólo una minoría traspasa. Cuando los viajes sobrepasan esa barrera, lo usual es utilizar modos motorizados. Si consideramos que el 65% de las viviendas ofrecidas en 2014 se encontraban en contorno U3 o más allá de él, tendremos que es muy difícil que los habitantes de las viviendas de interés social elijan la caminata o la bici para hacer sus desplazamientos al trabajo. Más aún, si consideramos que una parte importante de los nuevos conjuntos tiene como vía de acceso una autopista interurbana, generalmente hostil a los viajes a pie o en bicicleta, difícilmente podremos gozar de una realidad como la que la Secretaria pinta.

Hacer viviendas dispersas y distantes no sólo significa viajes más largos. También se traduce en más viajes motorizados, y con ello más congestión, más contaminación, etc. En el discurso vamos bien encaminados hacia la ciudad compacta, pero las políticas y los recursos no siempre acompañan los deseos oficiales. Hacer un manejo veraz de la información estadística es un paso fundamental para torcer esta realidad.

Palabras al cierre

Vaya un desafío: que la Secretaria Robles vaya desde su oficina caminando, o si quiere en bicicleta, hasta el primer conjunto de vivienda de interés social (digamos bajo los 500 mil pesos por casa o departamento) que encuentre y nos cuente cuánto se demora en llegar.

A %d blogueros les gusta esto: